La importancia del branding para una marca
Todos quieren destacar y ser reconocidos. El reto en la actualidad no es producir, si no vender en un mercado cada vez más competitivo.
Cualquier emprendedor que inicia un negocio busca que el público conozca su marca, que su trabajo perdure y sea recordado por siempre. Pero para eso, se debe desarrollar el branding o identidad de marca.
El branding es el proceso de creación de una marca, es decir, crear todo lo que le aporta valor como su historia, personalidad, sentimientos, valores, misión, visión, etc.
Se trata de crear vínculos emocionales y generacionales. Mientras más valor proporciones, menos se cuestionarán las personas sobre tu precio o si tu producto/servicio es de calidad.
A través del branding o la identidad de marca, el consumidor obtiene confianza, solución, tranquilidad. Por otro lado, lo que la empresa obtiene es diferenciación frente a competidores y la consolidación de una imagen fuerte que significa algo más que materia.
¿Marca corporativa o marca personal?
Muchas personas empiezan a hacer negocio con su propio nombre; es la manera más rápida y fácil de iniciar. En un término más profesional a esto se le conoce como marca personal y es usar tu identidad para hacer el negocio.
Otras personas comienzan así y después adoptan otro nombre para su proyecto, quedándose ellos en segundo plano. A esto se le llama marca corporativa.
Ambas opciones son buenas, la elección depende de ti.
Usar el nombre propio es más recomendable cuando hablamos de alguna línea de diseño de ropa, muebles, etc. Pero en general, mucho depende de lo que tú estés dispuesto a enfrentar y si decides que tu rostro sea público (marca personal) o prefieres crear una entidad ajena con personalidad y voz propia (marca corporativa).
Una vez teniendo en mente como quieres proceder, aunque elijas manejarte por tu propio nombre, necesitas trabajar una identidad de marca.
¿Para qué crear una identidad de marca?
Va más allá de un simple diseño o logotipo; tiene mucha profundidad y debe de estar planeada de forma estratégica para que consigas lo siguiente:
- Dar peso y mostrar las cualidades de tu negocio
La marca habla de lo que se vende.
Un restaurante de comida francesa, ¿qué tendrá en su branding? Elementos que distinguen en primer lugar que vende comida y desde luego, elementos que se distinguen dentro de la cocina francesa.
Sin embargo, no hay que ponerle límite a la imaginación. Muchas veces existen elementos aleatorios, por ejemplo, Starbucks tiene una sirena como logo. ¿En qué se relaciona con tomar café?
Cada elemento debe de formar la personalidad de tu marca. Si vendes perfumes para mujer, querrás que tu imagen sea elegante, sofisticada, suave… entonces debes utilizar tipografías que lo reflejen, como letra cursiva o con muchas ondas.
Lo mismo podemos decir de los colores. Si eres una marca de muebles rústicos, apegarte a tonos neutros o a los que encuentras muy fácil en la naturaleza, será lo más sensato.
Cada cosa que coloques debe de brindar un mensaje, nada es aleatorio al momento de construir la identidad de tu marca.
2. Diferenciarte en el mercado
¿Ya conoces a tu competencia? Si aún no realizas esa investigación, es el momento. No puedes salir al mercado sin conocer a tus competidores.
Para diferenciarte, primero debes saber en dónde te quieres posicionar exactamente. Lo más recomendable es que elijas un sub-nicho, por ejemplo: si quieres vender equipo para hacer ejercicio no lo pienses muy amplio; enfócate en vender equipo para hacer yoga, equipo para hacer pesas, equipo para hacer resistencia, etc.
Es mucho más fácil distinguirte y triunfar en un sub-nicho, que vender algo de forma general.
Definir esto también te ayuda a ver qué elementos mezclar en el logo relacionados con el público meta, ahora sí, más específico.
¿Dónde se muestra tu identidad de marca?
En cualquier punto de comunicación que exista de tu marca. En todas tus redes sociales, anuncios, folletos, manuales, hojas membretadas, uniformes, etc.
Para construir una marca en el campo digital, debes de ser constante en publicación y congruente en el estilo que utilizas.
Tienes una base de seguidores que poco a poco va creciendo y cada día les puedes (y debes) recordar que ahí estás para cuando necesiten algo relacionado con tu giro.
Y sobretodo, el elemento donde se distingue primero tu negocio es en el logotipo, ya que refleja todo lo que tu marca simboliza.
¿Qué es un logotipo y cómo se construye?
El logotipo es una representación gráfica de tu negocio. Algunos deciden colocar solo el nombre con alguna fuente distintiva y otros se van por un lado más artístico, donde exploran combinaciones de formas con tipografías.
Los elementos que construyen un logotipo son:
-Color
La tonalidad define la percepción que tu público tiene sobre la marca. Esto es porque los colores evocan sentimientos o momentos.
Según la psicología, el azul produce calma, seguridad y fuerza; el rojo por el contrario, refleja energía, amor y pasión; al negro le atribuimos elegancia, lujo, sofisticación, autoridad.
¿Notas que con los colores es más fácil ir moldeando la personalidad de tu marca?
-Tipografía
Como lo mencionamos hace un momento, si tu marca es muy femenina, añade figuras y tipografías con curvas.
Las formas proyectan emociones al consumidor, por lo cual no debes incluir tipografías variadas y elegir una nueva cada mes; es decir, si eliges letras muy cuadradas, continua con ese estilo.
Las letras con mayor diseño o más llamativas no las pongas sobre fondos cargados. A las letras más simples y sin tantos adornos es común agregarles otros elementos. Trata de mantener el equilibrio siempre, tipografía grande y llamativa es igual a pocos elementos extras; tipografía sencilla es igual a más elementos en el logotipo.
-Geometría
Mirando todo de forma simple, cualquier objetivo está compuesto por una o varias figuras geométricas, igual los logotipos.
Los círculos se asocian con emociones positivas, de amor y de compañerismo. Las líneas rectas se asocian con masculinidad, tranquilidad y dinamismo. Por otra parte, los triángulos, reflejan balance, eficiencia y profesionalismo.
En la práctica, estos son los elementos básicos con los que puedes experimentar para conseguir un diseño que destaque y tenga personalidad.
Construye tu identidad de marca desde cero
La identidad de marca se construye a la par de tu plan de negocios, pero, ¿qué es eso?
Un plan de negocios es un documento en donde describes a tu empresa, desde lo más general hasta lo más específico.
Es muy común que no tengas uno si es tu primer emprendimiento. Puede parecer mucha formalidad, pero en realidad da rumbo en todas las áreas esenciales como ventas, administración y lo que más importa en el momento inicial: marketing.
El plan comienza con una visión, eso quiere decir que debes de comenzar con el final. ¿Qué necesidades vas a suplir? ¿Cómo se va a sentir el consumidor con tu producto? ¿cuál es tu gran enfoque de la meta final?
Esto da la base para ir pensando en un estilo para tu negocio.
De ahí vas a formalizar tu misión y tus objetivos.
Después, define qué es lo que te va a diferenciar del resto. Tenerlo bien en claro nos puede dar elementos para agregar a tu marca.
Por ejemplo, si tu negocio es una panadería que produce pan vegano, se puede explotar mucho ese concepto en cuanto a elementos y colores. Quienes van a comprar tu producto son personas veganas o que se preocupan por cuidar su alimentación. Entonces, ¿qué llama la atención de esos consumidores y con qué se identifican?
La respuesta es la base para comenzar con una lluvia de ideas.
Cuando estés en este momento, recuerda anotar sensaciones, historias, personajes que inspiran, otras marcas aspiracionales, etc. No solo pienses en objetos.
De nuevo, te recordamos que tu marca se debe de pensar casi como un ser vivo, con historias, sentimientos, personalidad, etc.